La conjuntivitis es un problema muy común, y más desde que se mencionó como uno de los síntomas de la COVID-19. Sin embargo, existen muchas dudas y equivocaciones sobre este tema que desde Óptima Visión creemos que es necesario aclarar. Si crees que solo existe un tipo de afección conjuntival y no tienes claro cómo se trata, en este post responderemos a todas tus preguntas.

¿Qué es la conjuntivitis?

Nuestro ojo está cubierto por una membrana mucosa fina y transparente que se llama conjuntiva. Esta recubre el párpado en su parte interior y la parte blanca del globo ocular, que recibe el nombre de esclera. Su principal función es proteger a los ojos de las agresiones exteriores, por eso forma parte de la defensa inmunológica y contribuyen en la creación de la producción de lágrimas que ayudan a mantener nuestros ojos hidratados.

Cuando esa membrana se inflama o infecta aparece la conjuntivitis. Aunque existen más síntomas, como veremos a continuación, el que primero permite detectarla es el enrojecimiento ocular. Esto se debe a la respuesta de nuestro organismo, que actúa enviando un mayor flujo sanguíneo a nuestros ojos. Los vasos sanguíneos oculares se hinchan y se ven más, haciendo muy evidente que algo ocurre.

Síntomas de la conjuntivitis

Como hemos visto, uno de los síntomas que primero se detectan es el enrojecimiento ocular. Pero además, la conjuntivitis genera:

  • Irritación o picor de ojos.
  • Sensación de objeto extraño en el ojo, especialmente arenilla.
  • Hinchazón de uno o los dos párpados.
  • Secreciones en los ojos o presencia de legañas.
  • Sensibilidad a la luz

En general los pacientes no tienen porqué presentar todos los síntomas. Dependiendo del tipo de conjuntivitis que padezcan sufrirán uno o varios. También debemos mencionar que en muy raras ocasiones afecta directamente a la vista. Existen casos en los que puede extenderse y alcanzar a la córnea, generando queratitis. Entonces, los pacientes pueden notar una pérdida de la visión. Sin embargo, con el tratamiento adecuado ambos problemas pueden curarse sin dejar secuelas.

Tipos de conjuntivitis

Ya hemos visto que este tipo de afección puede deberse a varias causas. Ahora veremos qué tipo de conjuntivitis existen en función de qué las provoca.

Conjuntivitis viral

Está causada por un virus que afecta a la conjuntiva y que, de forma generalizada suele hacerlo también con las vías respiratorias. De ahí que se baraje como uno de los síntomas asociados al COVID-19. Al tratarse de un contagio vírico es altamente contagiosa, por eso hay que evitar tocarse los ojos, estornudar o toser sin protegerse. Es común que se presente primero en un ojo y después en los ojos. Aunque nuestro médico puede recetarnos antivirales en los casos más graves, lo usual es que este tipo de conjuntivitis se extinga sola en unos días.

Conjuntivitis alérgica

La causa está en agentes externos que desencadenan una reacción alérgica en los ojos. En estos casos, como es lógico, no existe problema de contagio ya que no es contagiosa. Puede presentarse en ciertos períodos, si es el caso de alergias estacionales como al polen, o durante el tiempo en el que el paciente esté expuesto a aquello que desencadene la reacción. Para la conjuntivitis alérgica el médico puede recetar colirios antihistamínicos o corticoides.

Conjuntivitis bacteriana

Este tipo de conjuntivitis es más común en niños que en adultos y destaca por ser altamente contagiosa. El hecho de que se presente más en edad infantil explica que se propague tan fácilmente, ya que los pequeños tienen menos cuidado con la higiene personal, comparten sus cosas, se tocan la cara, etc. Suele estar asociada a infecciones, por lo general de garganta o de oído y se cura a través de colirios antibióticos.

Aunque es muy difícil evitar por completo la aparición de la conjuntivitis, sí que es importante tener especial cuidado cuando esta aparece. Cuidar nuestra higiene al máximo, cubrir nuestra boca si estornudamos o tosemos, y prestar atención a aquello que desencadena una respuesta alérgica en nuestros ojos. Por lo demás, como siempre, desde Óptima Visión recomendamos encarecidamente acudir a tu médico para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuado.