Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, el glaucoma es la segunda enfermedad ocular responsable de ceguera irreversible en el mundo. Aunque no existe una cura para ella, sí puede frenarse para que el paciente no pierda por completo la visión. Por desgracia, los datos muestran que el 10% de las personas que lo sufren no reciben el tratamiento adecuado. Para aportar nuestro granito de arena en la concienciación sobre la importancia de una buena salud ocular, en este post vamos a hacer un repaso a los aspectos más importantes sobre esta afección y cómo tratarla.

Cómo se produce el glaucoma

El glaucoma es una enfermedad que causa daños en el nervio óptico. El hecho de que afecte a una parte tan importante de nuestra estructura ocular es el motivo por el que, en los casos más graves, la ceguera que provoque sea irreversible.

Pero, ¿cómo afecta el glaucoma a nuestro nervio óptico? Para entenderlo debemos conocer primero la estructura de nuestros globos oculares y su funcionamiento. En primer lugar, para proteger a nuestro ojo encontramos la esclerótica y la conjuntiva, que se sitúan en la capa más externa como barrera protectora. En la parte anterior se hallan la córnea, que permite la entrada de luz en el ojo; el iris, que regula la cantidad de luz que entra; y el cristalino, que enfoca la luz hacia la retina. Desde esta última, las imágenes llegan al cerebro por medio del nervio óptico.

La parte anterior del ojo contiene un líquido llamado humor acuoso o líquido intraocular. Debemos diferenciarlo del humor vítreo, que se encuentra en la parte posterior y que “llena” todo nuestro globo ocular para que este mantenga su forma y que la retina tenga una superficie uniforme en la que se proyecten de manera adecuada las imágenes. El humor acuoso tiene por objetivo nutrir y proporcionar oxígeno a la córnea y el cristalino, ya que estas estructuras no pueden hacerlo por sí mismas al no tener aporte sanguíneo. Está en constante flujo, creándose y siendo absorbido por el torrente sanguíneo a través de un sistema de drenaje que existen en nuestra estructura ocular. Cuando existe un problema en este sistema y el humor acuoso no puede drenarse correctamente, se produce el glaucoma.

Qué es el glaucoma

Como hemos visto, el glaucoma se produce cuando el humor acuoso no puede drenarse correctamente. Este, comienza a acumularse, provocando que aumente la presión interior que hay en nuestro ojo. La presión intraocular afecta al nervio óptico y, según cómo sea el bloque que se produzca, provocará un tipo de glaucoma u otro.

Si la obstrucción es progresiva, el paciente sufrirá un glaucoma de ángulo abierto. Este es el tipo más común, suponiendo un 90% de los casos y, al tratarse de un avance muy lento de la pérdida de visión, los afectados no suelen darse cuenta de que está ocurriendo. De ahí la importancia que tienen las revisiones anuales para evitar que este problema avance hasta el punto de perder por completo la visión. El glaucoma de ángulo cerrado, por el contrario, se produce de manera más rápida y sí presenta síntomas. Los pacientes pueden experimentar dolor, enrojecimiento ocular e incluso dolor de cabeza y náuseas.

Tratamiento del glaucoma

El glaucoma no tiene cura y los daños que provoca en el nervio óptico son irreversibles. Pero sí puede frenarse cuando se recibe el tratamiento adecuado, de ahí la importancia de realizarse las revisiones recomendadas para poder detectarlo de forma temprana. Aunque dependerá de cada caso y la etapa de desarrollo en la que se encuentre, el tratamiento tendrá por objetivo reducir la presión intraocular a través de diferentes medicamentos prescritos por el facultativo. Estos pueden ser gotas, medicamentos orales o incluso cirugía.

Como hemos visto, las enfermedades oculares no siempre producen síntomas evidentes. En el caso del glaucoma, pueden ser tan progresivas que el paciente no se dé cuenta de que la padece hasta que está demasiado avanzada. Por eso es vital que acudamos a nuestras revisiones y cuidemos de nuestros ojos incluso cuando no nos duelan. Si aún no lo has hecho, reserva hoy tu cita y deja que te ayudemos.