La limpieza de los ojos de un bebe es una tarea que llevada a cabo con decisión y delicadeza se resuelve con facilidad sin hacerle daño al bebe:

  • En primer lugar es importante equiparse con una serie de productos para poder limpiar los ojos del bebe, gasas o toallitas estériles (una diferente para cada ojo) y suero fisiológico
  • En segundo lugar, antes de comenzar con la tarea, debemos lavarnos bien las manos
  • En tercer lugar, acostar al bebé boca arriba y aplicar el suero sobre el ojo y las legañas. Lo normal es que el bebé cierre los ojos y llore. Antes o después abrirá los párpados y el suero limpiará sus ojos. Incluso se puede inclinar la cabeza un poco hacia afuera del lado del ojo que vamos a limpiar con el objetivo de que el suero que aplicamos al ojo corra hacia fuera de la cara y no se vaya al otro ojo.
  • En cuarto lugar, una vez las legañas se hallan ablandado emplearemos una gasa o toallita humedecida para retirar la suciedad o la mucosa. Siempre debemos ir limpiando desde la nariz hacia afuera, es lo lógico ya que si hiciéramos lo contrario llevaríamos la suciedad hacia el lagrimal.
  • Es aconsejable realizar esta tarea una vez por la mañana al despertar cuando se han acumulado más legañas, y otra después de baño.

Cuidado con los remedios naturales. Se debe evitar utilizar remedios naturales en la limpieza de los ojos. Los ojos son muy delicados y estos supuestos remedios naturales pueden causarnos irritación. Limpiar los ojos con manzanilla ha sido un remedio tradicional pero debemos evitar su utilización ya que la infusión de manzanilla no es una solución estéril. Aunque se hierva el agua, ésta se puede volver a contaminar antes de usarla.

Por lo tanto, es muy recomendable utilizar suero fisilógico para la higiene ocular de los bebes ya que es un producto estéril.

En Óptima Visión te podemos asesorar sobre esta y otras cuestiones. Ven a visitarnos.