Por fin ha llegado el verano y las tan ansiadas vacaciones estivales y, por lo tanto, el aumento de los desplazamientos por carretera. Aunque es la época ideal para disfrutar de largos viajes, se ha de tener en cuenta que tanto el sol como el calor son factores de riesgo. He aquí unos tips para minimizar estos y otros factores de riesgo:

  • Puesta a punto del vehículo: es recomendable realizar una revisión completa al vehículo; prestando atención al correcto funcionamiento de todos los elementos del vehículo incluyendo el estado de líquidos, limpiaparabrisas, luces, cinturones y ruedas.

  • Climatización: se debe comprobar el estado y funcionamiento de los sistemas de climatización ya que es muy probable que durante el invierno no se hayan utilizado.

  • Equipamiento extra: además de llevar los elementos obligatorios como la rueda de repuesto, el chaleco reflectante y triángulos, podría ser útil incluir un par de zapatos cómodos, ropa veraniega, agua y algún tipo de aperitivo para evitar bajadas de tensión o golpes de calor. Además, puede resultar práctico, llevar bolsitas y pañuelos de papel/toallitas para resolver las indisposiciones que son más frecuentes en esta época.

  • Documentación obligatoria: comprobar que lleva la documentación obligatoria y que está en vigor.

Se calcula que más del 35% de los accidentes de tráfico se deben a distracciones visuales sufridas por el conductor. Además, la mayoría de los siniestros tienen lugar en zonas de carretera rectas ya que conducir resulta monótono reduciéndose la atención, llegando a conducir de forma mecánica; en cambio en las zonas con curvas, los sentidos se activan para adaptarse al terreno. Otro factor ha tener en cuenta es la velocidad: el campo visual del ojo se reduce a medida que aumenta la velocidad a la que circulamos. También, se han de tener en cuenta otros factores, como son, conducir por una carreteras desconocidas, la dificultad para leer los carteles informativos o ver las señales de tráfico anticipadamente.

Para reducir los riesgos, he aquí unos sencillos consejos relacionados con el conductor:

  • Respetar los tiempos recomendados de descanso y parada. La DGT estima que las paradas deben ser de 20 minutos y cada dos horas de conducción o entre ciento cincuenta y doscientos kilómetros recorridos.

  • Comprobar que el vehículo se encuentra en óptimas condiciones de visibilidad: parabrisas limpios, faros alineados y con suficiente intensidad luminosa…

  • Hidratarse con agua o zumos de forma continuada.

  • Evitar las horas centrales del día para conducir.

  • Utilizar gafas de sol para evitar deslumbramientos solares o problemas de visión por un exceso de luz solar.

  • Llevar gafas o lentes de contacto de recambio correctamente graduadas en función del problema refractivo de la persona.

  • Evitar situaciones que produzcan descompensación visual, como la fatiga, el estrés o el consumo de fármacos.

  • Precaución durante la la conducción nocturna.

  • Realizar una revisión visual, llevada a cabo por un profesional.

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