La ambliopía, popularmente conocida como ojo vago, consiste en la disminución de la agudeza visual normalmente en uno de los dos ojos. ¿Por qué ocurre? La ambliopía se produce cuando las células visuales del cerebro encargadas de la visión del ojo no se desarrollan por falta de uso. Normalmente, los ojos trabajan conjuntamente y envían al cerebro imágenes. El cerebro es el encargado de combinar ambas imágenes para proporcionar una visión única y clara. En el caso de la ambliopía las imágenes que llegan al cerebro son diferentes, así que, el cerebro no prestará atención a la imagen que viene de uno de ellos favoreciendo el desarrollo de la visión solamente del otro ojo.

La detección precoz es fundamental ya que las células visuales cerebrales empiezan a desarrollarse en los primeros meses de vida, de ahí la importancia de corregir la ambliopía lo antes posible, ya que se ha demostrado que las células que no han sido estimuladas en el desarrollo no pueden recuperarse una vez han madurado.

La detección precoz y el tratamiento adecuado pueden corregir la ambliopía, con grandes posibilidades  de desarrollar una visión binocular (de ambos ojos) normal.

Una vez detectada la ambliopía, ¿como se puede solucionar? El tratamiento más efectivo consiste en utilización de gafas correctivas o lentes de contacto, el uso de parche sobre el ojo que trabaja mejor y un programa de entrenamiento visual, cuyo objetivo sería restablecer las capacidades visuales del ojo vago equiparándolas a las del otro ojo.

Recuerde, las revisiones visuales periódicas nos ayundan a mejorar nuestra salud visual.