La pinguécula es una pequeña elevación amarillenta de la conjuntiva, normalmente situada junto a la córnea en el lado más cercano a la nariz. Es benigna y habitualmente no afecta a la visión, pero puede irritarse o inflamarse.
Escrito y revisado por Francisco Javier González Matallanos
Óptico-optometrista colegiado n.º 8240
Última revisión profesional: 8 de agosto de 2026

Causas y factores asociados
Se relaciona con cambios degenerativos de la conjuntiva y es más frecuente con la edad y la exposición prolongada a radiación ultravioleta, viento, polvo y ambientes secos. No es una infección ni un tumor.
Síntomas
- Pequeña mancha o elevación amarillenta.
- Sensación de arenilla, sequedad o escozor.
- Enrojecimiento localizado cuando se inflama, lo que se denomina pingueculitis.
La pinguécula no suele desaparecer espontáneamente en unos días. Puede permanecer estable durante mucho tiempo y no necesita tratamiento si no provoca molestias.
Tratamiento y prevención
Las lágrimas artificiales pueden aliviar la irritación leve. Si existe inflamación importante, el profesional puede indicar otros colirios; no deben utilizarse corticoides o vasoconstrictores por cuenta propia. La cirugía se reserva para situaciones poco frecuentes, como molestias persistentes o motivos funcionales o estéticos cuidadosamente valorados.
- Usa gafas de sol que bloqueen la radiación UV y, cuando sea útil, diseños envolventes.
- Protege los ojos frente a polvo y viento.
- Consulta si aparece irritación repetida o si la lesión cambia.
No todo bulto es una pinguécula
Solicita valoración si la lesión crece hacia la córnea, cambia de aspecto, sangra, produce dolor o altera la visión. Una exploración permite diferenciarla de un pterigión y de otras lesiones conjuntivales.
Fuentes profesionales
Contenido informativo general. No sustituye una exploración ocular individual.